
Hola Andreu.
Sigue la cosmogonía.
Dios puso al ser humano en un jardín de un lugar llamado Edén, palabra hebrea que significa delicia, y les dio la responsabilidad de cuidar de toda la creación.
Sólo quiero llamarte la atención sobre el hecho de que Adán y Eva vivían en lo que podríamos denominar una armonía perfecta, armonía en su relación con Dios -hablaban con Él cara a cara-. Armonía en la relación entre ellos, una armonía interna, un estar a gusto consigo mismo y, finalmente, una armonía con la naturaleza. Ellos cuidaban de una creación que les era benigna, propicia.
En fin, ¡Qué diferencia con la situación actual!
En ese jardín nos dice el relato de Génesis, Dios hizo crecer todo tipo de árboles que producían todo tipo de frutos. Sin embargo, singulariza dos árboles, el de la vida y el del conocimiento del bien y del mal. Volverás a oír hablar de ellos.
Sólo quiero llamarte la atención sobre el hecho de que Adán y Eva vivían en lo que podríamos denominar una armonía perfecta, armonía en su relación con Dios -hablaban con Él cara a cara-. Armonía en la relación entre ellos, una armonía interna, un estar a gusto consigo mismo y, finalmente, una armonía con la naturaleza. Ellos cuidaban de una creación que les era benigna, propicia.
En fin, ¡Qué diferencia con la situación actual!
En ese jardín nos dice el relato de Génesis, Dios hizo crecer todo tipo de árboles que producían todo tipo de frutos. Sin embargo, singulariza dos árboles, el de la vida y el del conocimiento del bien y del mal. Volverás a oír hablar de ellos.

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